| Índice de Artículos |
|---|
| La Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina en la crisis de 1978 |
| Página 2 |
| Página 3 |
| Todas las páginas |
El 8 de Diciembre de 1978 los cuatro submarinos de la Armada Argentina -ARA “Santa Fe” (S-21); ARA “Santiago del Estero” (S-22); ARA “San Luis” (S-32) y ARA “Salta” (S-31)- zarparon de la Base Naval Puerto Belgrano con rumbo sur, tal vez irían a la guerra.
Ya en aguas abiertas los comandantes de cada una de las naves abrieron los sobres secretos con la impartición de órdenes de operaciones. Las mismas incluían una zona de patrulla para cada submarino y la orden más incomoda que puede recibir un comandante de submarino: “No disparar sus armas si no es atacado previamente”.
Esta orden es ambigua. Como primera medida un submarino convencional opera al acecho y su éxito reside en atacar antes de ser descubierto. Además, queda a criterio del comandante que significa ser atacado. Bien podrá ser cuando una nave enemiga emite su sonar, con lo cual desde el submarino, si bien se percibe la onda sónica, ningún comandante puede saber si realmente ha sido detectado y ser atacado. Otra posibilidad es esperar a que le sean lanzadas armas antisubmarinas por parte del oponente, sin embargo para cualquier submarino, ello es casi suicida.
Los viejos Guppy al Pacífico
El submarino “Santa Fe” recibió como orden patrullar la Bahía Cook, al noroeste de Cabo de Hornos. Esta profunda bahía, además de ser el principal acceso occidental del Canal Beagle, permite en sus canales adyacentes disponer en forma discreta las naves y a su vez concentrar a la flota chilena para una rápida salida hacia las aguas abiertas del extremo sur del continente. El “Santiago de Estero” por su parte fue destacado a una zona al sudeste de Bahía Cook en aguas intermedias al Cabo de Hornos y al Falso Cabo de Hornos
El “Santa Fe”, al igual que el “Santiago del Estero” estaba armado con unos pocos –no más de seis- torpedos Mk-14 de corrida recta diseñados en 1931. El funcionamiento de estos viejos torpedos era con motores de combustión y por lo tanto dejaban en su corrida una nítida y delatora estela. No se los tenía como arma confiable. El armamento se completaba con torpedos buscadores Mk-37 antisubmarinos, con cierta capacidad anti superficie que tampoco eran del agrado de los submarinistas.
Ambos submarinos pertenecían a la clase Guppy. Esta clase fue desarrollada por la US Navy modificando sumergibles “Flota” de la 2da Guerra Mundial, que los convirtieron en submarinos con el agregado del snorkel, mejoras hidrodinámicas y la incorporación de un generoso domo sonar debajo de la proa. Los Guppy, de los que hubo varias versiones, fueron la punta de lanza submarina de la armada de los EEUU durante la primera etapa de la Guerra Fría mientras sus astilleros construían los modernos submarinos nucleares. Cuando la Armada Argentina los incorpora en 1971, estas naves mostraban sin vergüenza las huellas de más de 25 años de prolongadas campañas a través del Atlántico y Pacífico norte. Los Guppy prestaron servicio en muchas armadas occidentales, una vez que la US Navy los pasaba a situación de reserva





