El submarino nuclear soviético K-278 Komsomolets se hundió en 1989, dejando un peligro radiactivo a 1.680 metros de profundidad. Un estudio reciente revela que está filtrando radiación, aunque la contaminación se disipa rápidamente en el agua. Las autoridades noruegas continúan monitoreando la situación, ya que el reactor y los torpedos nucleares presentan riesgos de corrosión.

El K-278 Komsomolets se hundió tras un incendio a bordo en abril de 1989, muriendo la mayor parte de la tripulación y dejando un peligro radiactivo a 1.680 metros.

El 7 de abril de 1989, el submarino nuclear soviético K‑278 Komsomolets, un prototipo avanzado con casco de titanio capaz de operar a profundidades récord, sufrió un incendio a bordo mientras navegaba en el mar de Noruega. El fuego comenzó en un compartimento de ingeniería por un cortocircuito. Aunque el submarino logró emerger, el fuego siguió ardiendo alimentado por sistemas de aire comprimido. El buque se hundió horas después, a 1.680 metros de profundidad, a unos 250 km de la isla del Oso (Svalbard).

El Komsomolets llevaba un reactor nuclear OK‑650 y dos torpedos con ojivas nucleares, cada una con varios kilos de plutonio. Y todo se está corroyendo, a diferentes niveles. Y con diferentes efectos. Un estudio publicado el 23 de marzo de 2026 en PNAS reveló que el submarino está filtrando columnas de radiación: estroncio, hasta 400.000 veces los niveles normales. Cesio, hasta 800.000 veces los niveles habituales; también se detectan uranio y plutonio provenientes del reactor o de los torpedos.

Estas fugas se deben a la corrosión del reactor y a daños en el casco por el paso del tiempo. Los sellos instalados en los años ’90 en el compartimento de torpedos siguen en pie, pero la estructura se degrada rápidamente. Las autoridades noruegas llevan décadas siguiendo este caso. El nuevo estudio, liderado por el radioecólogo Justin Gwynn, confirma que el submarino continúa emitiendo material radiactivo pero la contaminación se disipa rápidamente a pocos metros del pecio.

El informe noruego coincide con un contexto global de mayor atención a losresiduos radiactivos de la Guerra Fría, la seguridad nuclear marítima y el impacto de instalaciones radiactivas deterioradas . Tecnologías estratégicas del pasado se han convertido en riesgos ecológicos presentes.

Preocupación en Noruega por un submarino nuclear soviético hundido: un estudio avisa de que podría emitir radiación
Preocupación en Noruega por un submarino nuclear soviético hundido: un estudio avisa de que podría emitir radiación

“A pesar de que el reactor ha estado emitiendo sustancias durante más de 30 años, existen pocas evidencias de acumulación de radionúclidos en el entorno cercano al submarino, ya que los radionúclidos liberados parecen diluirse rápidamente en el agua de mar circundante. Se prevé que las emisiones del reactor en Komsomolets continúen, por lo que se deben realizar investigaciones adicionales para determinar los mecanismos que las originan, los procesos de corrosión que ocurren dentro del reactor y sus implicaciones para futuras emisiones y el destino del material nuclear restante en el reactor", afirma el estudio.

Lo que sí está siendo más llamativo es que el combustible del reactor se está corroyendo: “Si esta estructura se degrada, entonces el uranio o plutonio deja de estar confinado”, explica la investigadora en oceanografía física de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (Suiza), Nuria Casacuberta. Sobre los dos torpedos nucleares en el interior del submarino, la española afirma que “los sellaron con placas de titanio y ellos han medido allí y, aparentemente, sigue funcionando el sellado”.

Fuente:
Laura Martin Sanjuan. (24:03:2026). Preocupación en Noruega por un submarino nuclear soviético hundido: un estudio avisa de .... as.com. https://as.com/actualidad/politica/preocupacion-en-noruega-por-un-submarino-nuclear-sovietico-hundido-un-estudio-avisa-de-que-podria-emitir-radiacion-f202603-n/