El ministro de Defensa, José Múcio Monteiro, afirmó que los submarinos Scorpène, cuya adquisición se negoció con Argentina, podrían construirse en Brasil, mediante financiamiento y cooperación industrial. La propuesta también incluye la venta del avión de carga KC-390 Millennium a la Fuerza Aérea Argentina. Esta iniciativa podría fortalecer la industria naval brasileña y generar nueva cooperación regional entre Brasil y Argentina.

Submarino Riachuelo - S40
Submarino Riachuelo - S40

Según un informe de Estadão, el Ministro de Defensa, José Múcio Monteiro, declaró que los submarinos clase Scorpène que Francia pretende vender a Argentina deberían construirse en Brasil, en una operación que podría incluir financiamiento, cooperación industrial y la participación de la estructura creada por el Programa de Desarrollo de Submarinos de la Armada Brasileña.

Múcio viajó a Argentina para avanzar en las negociaciones que involucran la venta, financiamiento y construcción de los buques. La propuesta también incluye una oferta del avión de carga militar KC-390 Millennium de Embraer a la Fuerza Aérea Argentina. Esta iniciativa coloca a Brasil en una posición central en una posible recomposición de la capacidad submarina de Argentina. Buenos Aires está... sin submarinos operativos desde la desaparición del ARA San Juan en 2017, un episodio que marcó profundamente a la Armada Argentina y expuso el deterioro de la fuerza submarina del país.

La clase Scorpène es un proyecto desarrollado originalmente por el Grupo Naval francés y adoptado por diferentes armadas alrededor del mundo, incluyendo Chile, Malasia, India y Brasil. En el caso brasileño, el modelo sirvió de base para la clase Riachuelo, construida en el complejo naval de Itaguaí en Río de Janeiro, dentro del programa ProSub.

El programa brasileño se firmó con Francia en 2008 y permitió la construcción de cuatro submarinos convencionales derivados del Scorpène: Riachuelo, Humaitá, Tonelero y Almirante Karam. Además de los buques, el acuerdo incluyó la transferencia de tecnología, el desarrollo de infraestructura industrial y la creación de una base para el futuro submarino de propulsión nuclear de Brasil.

Si el acuerdo con Argentina avanza, la construcción en Brasil representaría un salto significativo para la industria nacional de defensa naval. El país dejaría de ser simplemente un comprador y operador de tecnología francesa y se convertiría también en una plataforma regional para la producción de submarinos destinados a terceros países, en asociación con Francia. Para Argentina, la solución brasileña tendría ventajas logísticas, políticas e industriales. La proximidad geográfica podría reducir los costos de monitoreo, capacitación y soporte. Además, la construcción en Itaguaí permitiría al país aprovechar una cadena de suministro existente, establecida para la producción de submarinos derivados del Scorpène.

La negociación, sin embargo, depende de factores financieros y políticos. Argentina enfrenta severas restricciones presupuestarias y necesitaría estructurar financiamiento a largo plazo para que la adquisición sea viable. Por lo tanto, la visita de Múcio también tuvo como objetivo discutir mecanismos de crédito y modelos de cooperación que harían factible el proyecto.

La oferta brasileña llega en un momento de acercamiento pragmático entre Brasilia y Buenos Aires en el área de defensa. Además de submarinos, Brasil está intentando vender a Argentina el KC-390 Millennium, un avión de transporte militar multimisión desarrollado por Embraer. El avión de carga puede realizar misiones de transporte táctico y logístico, evacuación aeromédica, lanzamiento de carga y tropas, reabastecimiento en vuelo y apoyo humanitario. El KC-390 ya ha sido elegido por países de la OTAN y socios de Brasil, consolidándose como uno de los principales productos de exportación de la industria de defensa brasileña. Argentina, que participó originalmente en la cadena de producción del programa a través de la Fábrica Argentina de Aeronaves, es vista como un cliente potencial natural para la aeronave.

La eventual venta conjunta de submarinos y aeronaves reforzaría la estrategia de Brasil de expandir su presencia en el mercado regional de defensa. Para la Base Industrial de Defensa, la operación podría generar empleos, preservar habilidades tecnológicas y expandir la escala de producción en dos sectores considerados estratégicos: la construcción naval militar y la aviación de transporte.

Desde un punto de vista geopolítico, la recomposición de la fuerza submarina argentina también tendría un impacto en el Atlántico Sur. La región es considerada estratégica para Brasil y Argentina, tanto por la protección de las rutas marítimas como por la presencia de recursos naturales, cables submarinos, zonas de pesca, exploración en alta mar e intereses antárticos. Actualmente, Brasil opera y construye submarinos convencionales modernos, mientras que Argentina busca recuperar una capacidad que alguna vez fue relevante en su historia naval. Una solución que involucre submarinos clase Scorpène construidos en Brasil podría crear un eje de cooperación regional sin precedentes, combinando tecnología francesa, infraestructura brasileña y necesidades operativas argentinas.

Fuente:
Redação Forças de Defesa. (02:06:2026). Scorpene argentina. . https://www.naval.com.br/blog/2026/06/01/submarinos-scorpene-negociados-com-a-argentina-podem-ser-construidos-no-brasil-diz-mucio