El submarino Humaitá (S41) participará en la Operación Fraterno XXXIX, que dará comienzo el 13 de agosto de 2026 en aguas argentinas. Este será el primer despliegue internacional del Humaitá, que se incorporó a la Armada brasileña en enero de 2024. La operación, que durará aproximadamente 12 días, se centrará en ejercicios de guerra antisubmarina y promoverá la integración entre las armadas brasileña y argentina.

Submarino Humaitá - S41
Submarino Humaitá - S41

El ejercicio naval comenzará el 13 de agosto en aguas argentinas y marcará el primer despliegue internacional del submarino brasileño Humaitá

PUERTO BELGRANO – La Armada brasileña y la Armada argentina han concluido la planificación de la Operación Fraterno XXXIX, uno de los ejercicios navales bilaterales más tradicionales de Sudamérica. La fase operacional comenzará el 13 de agosto de 2026 en aguas argentinas, con la participación de buques de superficie, aeronaves y el submarino brasileño Humaitá (S41). Los detalles finales se definieron durante la Conferencia de Planificación Final, celebrada en la Base Naval de Puerto Belgrano, el principal complejo de la Flota Argentina. Funcionarios de ambos países revisaron la orden operacional y firmaron el memorando de entendimiento que concluye la fase preparatoria y autoriza el inicio del ejercicio. El documento fue firmado por el Capitán Christian Corona, en representación de la Armada Argentina, y el Capitán Gustavo Almeida Matos de Carvalho, de la Armada Brasileña. La delegación brasileña también fue recibida por el comandante de la Flota Argentina, el Contralmirante Pablo Germán Basso.

El Fraterno XXXIX debe El ejercicio durará aproximadamente 12 días, con actividades que se llevarán a cabo entre las bases navales de Puerto Belgrano y Mar del Plata y en las áreas marítimas adyacentes. El plan incluye ejercicios de artillería naval, defensa antiaérea, guerra antisubmarina y operaciones combinadas que involucran activos de superficie, submarinos y aeronaves. El objetivo es mejorar los procedimientos comunes de mando y control, comunicaciones, coordinación táctica y empleo conjunto de las dos fuerzas navales. Durante la fase marítima, las unidades formarán una fuerza naval combinada sometida a diferentes tipos de amenazas simuladas. Tradicionalmente, el escenario de la Operación Fraterno incluye acciones contra submarinos, aeronaves y buques de superficie, replicando una misión internacional llevada a cabo bajo un mandato hipotético de las Naciones Unidas.

Los activos específicos que representarán a la Armada Argentina y a la Armada Brasileña, además del submarino Humaitá, aún no han sido revelados oficialmente.

Primera misión internacional del Humaitá

La principal novedad de esta edición es la participación del submarino Humaitá (S41), que realizará su primer despliegue internacional desde su incorporación a la Armada Brasileña. Fue entregado al sector operativo de la Fuerza Naval el 12 de enero de 2024. Este es el segundo submarino convencional de la Clase Riachuelo construido en Brasil dentro del alcance del Programa de Desarrollo de Submarinos, PROSUB.

Basado en el diseño francés Scorpène y adaptado a las necesidades brasileñas, el S41 tiene propulsión diésel-eléctrica y fue construido en el Complejo Naval de Itaguaí, en Río de Janeiro. Su entrada en servicio amplió las capacidades brasileñas en negación marítima, vigilancia, recopilación de inteligencia, lanzamiento de torpedos y misiles, guerra de minas y apoyo a operaciones especiales.

El debut internacional del Humaitá representa un hito para la consolidación operativa de la Clase Riachuelo. Además de evaluar el submarino en un viaje prolongado fuera de aguas brasileñas, la misión permitirá probar su integración con buques y aeronaves extranjeras en un entorno de guerra antisubmarina.

Para la Armada Argentina, la presencia de un submarino moderno ofrece la oportunidad de entrenar a escoltas, aeronaves y centros de mando en la localización y seguimiento de un objetivo sumergido con una firma acústica reducida. Para la tripulación brasileña, el ejercicio les permitirá actuar contra fuerzas de superficie y activos aéreos navales argentinos en un escenario diferente al que normalmente se encuentra durante los ejercicios de entrenamiento nacionales.

Enfoque en la guerra antisubmarina

La guerra antisubmarina debería ocupar una posición central en el programa Fraterno XXXIX. Este tipo de operación requiere coordinación entre buques equipados con sonar, aeronaves de patrulla, helicópteros y centros de mando capaces de compartir información en tiempo casi real. 

Los ejercicios pueden incluir la detección, clasificación, seguimiento y ataque simulado contra el submarino, así como la protección de unidades de mayor valor estratégico. Humaitá, a su vez, podría... Entrenamiento en penetración de áreas vigiladas, aproximación sigilosa a fuerzas de superficie y ejecución de ataques simulados.

Las maniobras antiaéreas deben evaluar la capacidad de los buques para detectar y reaccionar a amenazas desde el aire. Los ejercicios de artillería naval permitirán probar los procedimientos de seguridad, precisión, comunicaciones y coordinación entre las unidades participantes.

Cooperación iniciada en 1978

La Operación Fraterno es llevada a cabo conjuntamente por Brasil y Argentina desde 1978, se convirtió en uno de los primeros instrumentos permanentes de acercamiento militar entre los dos países. Las ediciones se alternan entre aguas brasileñas y argentinas, lo que permite que cada Armada actúe como anfitriona y responsable de organizar el ejercicio. 

La edición de 2025, Fraterno XXXVIII, se llevó a cabo en Brasil. La fase portuaria tuvo lugar en la Base Naval de Río de Janeiro, y la fase marítima se realizó entre Río de Janeiro y Salvador, con la participación de la fragata brasileña Independência, la corbeta argentina ARA Espora, aeronaves y otros recursos de ambas fuerzas.

En 2026, la responsabilidad regresa a Argentina, que recibirá las unidades brasileñas en Puerto Belgrano y Mar del Plata.

Creado durante un período en el que Brasil y Argentina aún mantenían desconfianza estratégica, Fraterno acompañó el progresivo acercamiento político entre los dos países. A lo largo de las décadas, ha funcionado como un instrumento para generar confianza, intercambiar doctrinas y estandarizar procedimientos operacionales.

Integración en el Atlántico Sur

Además de su valor militar, Fraterno tiene importancia diplomática. Brasil y Argentina controlan extensas áreas marítimas en el Atlántico Sur y enfrentan desafíos similares, como la protección de las líneas de comunicación marítimas, el monitoreo de las zonas económicas exclusivas, la seguridad de la infraestructura en alta mar y el monitoreo de la actividad de fuerzas extrarregionales.

 La capacidad de operar conjuntamente permite a las dos armadas compartir experiencias, identificar limitaciones y desarrollar procedimientos compatibles para situaciones de crisis, misiones de mantenimiento de la paz, búsqueda y rescate, y protección del tráfico marítimo. Con la participación sin precedentes del Humaitá, el ejercicio Fraterno XXXIX también debería proporcionar uno de los ejercicios de entrenamiento antisubmarino más relevantes realizados recientemente por las dos fuerzas. 

El despliegue demostrará el nivel de preparación alcanzado por el nuevo submarino brasileño y ofrecerá a la Armada Argentina una oportunidad única para entrenarse contra una plataforma moderna de la clase Riachuelo. Tras completar su 39ª edición, el ejercicio sigue siendo uno de los principales mecanismos de integración naval entre Brasil y Argentina y una demostración de la cooperación militar construida por los dos países más grandes de Sudamérica.

Fuente:
Redação Forças de Defesa. (11:07:2026). humaita fraterno. . https://www.naval.com.br/blog/2026/07/10/submarino-humaita-s41-participara-da-operacao-fraterno-xxxix-na-argentina/