El lanzamiento del submarino nuclear brasileño Álvaro Alberto se ha pospuesto hasta 2038 debido a obstáculos técnicos y políticos. La construcción del reactor nuclear, esencial para su propulsión, sigue siendo el principal desafío. A pesar de los avances en la construcción del casco, la validación del reactor en LABGENE es crucial para el progreso del proyecto.

La Armada brasileña y el Ministerio de Defensa informaron a los miembros del parlamento que La entrada en servicio del submarino de propulsión nuclear Álvaro Alberto está prevista, como muy pronto, para 2038.Aunque la actividad industrial se ha reanudado en Itaguaí, este aplazamiento pone de manifiesto el estancamiento que rodea al reactor nuclear destinado a propulsar el buque. El astillero Itaguaí Construções Navais, con el apoyo de Naval Group, avanza en la construcción del casco resistente, pero la integración de un reactor compacto y suficientemente potente sigue siendo el principal obstáculo, en un contexto de limitaciones de capacidad y compromisos industriales entre Brasilia y París.

PROSUB y la arquitectura industrial de Álvaro Alberto

El Programa de Adquisición de Submarinos, PROSUB, lanzado en 2008, se centró inicialmente en cuatro submarinos convencionales de la clase Scorpène 2000 que conforman la clase Riachuelo. Construidos en Itaguaí por Itaguaí Construções Navais (ICN), una empresa conjunta entre Naval Group y Odebrecht, estos buques derivan del diseño Scorpène de Naval Group. La Armada brasileña ya ha recibido el Riachuelo S40 (septiembre de 2022), el Humaitá S41 (enero de 2024) y el Tonelero S42 (noviembre de 2025), y se espera que el Almirante Karam S43 le siga a principios de 2027. En este contexto, el jefe de Naval Group declaró en un comunicado de prensa dedicado a PROSUB: "Nos sentimos honrados de contribuir al fortalecimiento de la soberanía marítima de Brasil.".

La ampliación nuclear del PROSUB se basa en una precisa división de tareas. Francia proporciona el diseño de un submarino preparado para recibir un reactor nuclear de la potencia y dimensiones adecuadas, con Naval Group ya involucrado en la arquitectura general del Álvaro Alberto. Brasil, por su parte, diseñará y construirá el reactor y el sistema de propulsión nuclear a bordo, cuya validación se espera en el Laboratorio de Generación de Energía Nuclear (LABGENE) en Iperó. Esta división sitúa a ICN en el centro de la integración local y convierte el éxito del reactor brasileño en el detonante de las fases de ensamblaje posteriores.

Según la información facilitada a los parlamentarios, el principal obstáculo reside en la compacidad y la potencia del reactor en desarrollo. Los ingenieros brasileños se esfuerzan por finalizar un reactor que cumpla con estas dos exigencias simultáneas, condición necesaria para ajustarse a las dimensiones previstas y alcanzar el rendimiento esperado de un submarino nuclear de ataque moderno. Las validaciones en LABGENE siguen siendo esenciales antes de que pueda iniciarse el ensamblaje en Itaguaí. Sin un núcleo completamente desarrollado, el cronograma se está retrasando, lo que explica la nueva fecha límite de 2038, muy posterior al plazo inicial anunciado cuando se lanzó el programa en 2008.

Fuente:
Fabrice Wolf. (10:07:2026). El lanzamiento del submarino nuclear brasileño Álvaro Alberto, pospuesto hasta 2038, se .... meta-defense.fr. https://meta-defense.fr/es/2026/07/10/alvaro-alberto-retard-2038/