Estados Unidos destinó 743 millones de dólares al desarrollo de un nuevo misil de crucero con ojiva nuclear. La noticia, difundida el 11 de octubre de 2026, detalla que este estratégico armamento estará destinado a equipar a los submarinos de ataque de la clase Virginia. Este avance refuerza de manera significativa la capacidad de proyección de poder y disuasión nuclear de la fuerza submarina estadounidense a nivel global.
Submarino de la clase Virginia
Submarino de la clase Virginia

La nueva arma pretende recuperar una capacidad que la Armada estadounidense perdió con la retirada del misil nuclear Tomahawk, cuya última versión fue retirada definitivamente en 2013.

La Armada de Estados Unidos ha adjudicado cinco acuerdos por un valor conjunto de 743,57 millones de dólares para avanzar en el desarrollo de prototipos del Nuclear-Armed Sea-Launched Cruise Missile (SLCM-N), un nuevo misil de crucero con capacidad nuclear destinado a reforzar las opciones de disuasión regional estadounidenses. Los contratos, adjudicados el 23 de septiembre y anunciados esta semana, abarcan el desarrollo del misil y de los sistemas necesarios para su lanzamiento desde submarinos.

Según la información publicada por el medio especializado Defense War Room, los trabajos se prolongarán hasta el 31 de diciembre de 2027. La iniciativa está gestionada por Strategic Systems Programs (SSP), la organización de la Armada estadounidense responsable de diversos sistemas de armamento estratégico. El programa pretende recuperar una capacidad de ataque nuclear mediante misiles de crucero lanzados desde plataformas navales, distinta de la que proporcionan los misiles balísticos Trident II D5.

Los acuerdos se distribuyen entre tres equipos encargados del desarrollo del misil (la filial Dynetics de Leidos, Raytheon y Northrop Grumman) y dos empresas responsables de los sistemas de lanzamiento y sus contenedores: Northrop Grumman Mission Systems y Pacific Engineering.

La adjudicación representa un avance desde las actividades preliminares de diseño hacia el desarrollo de prototipos. No supone, sin embargo, que el SLCM-N haya alcanzado la fase de producción ni que exista una fecha confirmada para su entrada en servicio.


Tres equipos desarrollarán el misil

Los tres equipos seleccionados trabajarán en el diseño y desarrollo de prototipos del misil y de los sistemas necesarios para integrar el arma con la plataforma de lanzamiento. La participación de varias empresas permitirá avanzar en soluciones alternativas antes de definir la configuración que continuará en las siguientes fases del programa.

Por su parte, Northrop Grumman Mission Systems y Pacific Engineering se encargarán del desarrollo de los sistemas de lanzamiento y de los contenedores que alojarán el conjunto del arma. Estos componentes deberán permitir su integración física con los submarinos y su conexión con los sistemas de a bordo.

La Armada ya había adjudicado en septiembre de 2025 dos acuerdos para iniciar el desarrollo de prototipos del lanzador y del contenedor del SLCM-N. La documentación oficial de Strategic Systems Programs identificaba entonces a Northrop Grumman Mission Systems y Pacific Engineering como contratistas y situaba el valor de aquella fase en 26,24 millones de dólares. El trabajo debía permitir integrar el subsistema de lanzamiento con los Virginia Payload Tubes de los submarinos de la clase Virginia.

Los nuevos acuerdos amplían considerablemente el esfuerzo financiero y tecnológico del programa, al incorporar el desarrollo de prototipos del misil junto con la maduración de los sistemas que harán posible su lanzamiento desde una plataforma submarina.


Integración en los submarinos Virginia

El SLCM-N está concebido para su integración en submarinos nucleares de ataque de la clase Virginia, que emplean tubos de carga útil de gran diámetro para alojar y lanzar diferentes tipos de armamento. La Armada estadounidense contempla su incorporación durante la década de 2030 a submarinos que dispongan de la configuración correspondiente del Virginia Payload Module.

La integración exige desarrollar no solo el misil, sino también el sistema de lanzamiento, los contenedores, las conexiones con los sistemas de control del submarino y los procedimientos específicos asociados al empleo de un arma nuclear. La compatibilidad física con los tubos de carga útil constituye, por tanto, una parte del trabajo, pero no agota los requisitos técnicos y de certificación del programa.

El SLCM-N proporcionaría una capacidad nuclear distinta de los misiles balísticos Trident II D5 embarcados en los submarinos estratégicos de las clases Ohio y, en el futuro, Columbia. Mientras estos últimos forman parte del componente naval de la disuasión nuclear estratégica estadounidense, el nuevo misil de crucero se plantea como una opción adicional para escenarios de disuasión regional.

La Armada todavía no ha hecho públicos todos los parámetros de la configuración final del SLCM-N. Su alcance, velocidad y prestaciones definitivas no deben darse por establecidos mientras continúe el desarrollo.


Recuperar una capacidad retirada en 2013

El nuevo programa pretende recuperar una capacidad que Estados Unidos proporcionó durante la Guerra Fría mediante el Tomahawk Land Attack Missile-Nuclear (TLAM-N). Este misil de crucero, equipado con una cabeza nuclear, fue retirado del despliegue operativo en 1992, dentro de las iniciativas estadounidenses para reducir el armamento nuclear táctico desplegado en el mar. La Armada mantuvo durante años la posibilidad de reactivar el sistema, hasta su retirada definitiva en 2013.

El SLCM-N no es una simple reactivación del antiguo Tomahawk nuclear. Se trata de un nuevo desarrollo que requiere sistemas de lanzamiento, interfaces de control, integración con los submarinos actuales y procedimientos específicos de seguridad y certificación nuclear.

La iniciativa se planteó en la Revisión de la Postura Nuclear de Estados Unidos de 2018, que identificó la necesidad de ampliar las opciones de respuesta frente a capacidades nucleares regionales. La revisión de 2022 propuso cancelar el programa, pero el Congreso mantuvo su respaldo mediante sucesivas asignaciones presupuestarias y disposiciones legislativas.

En el Congreso, los defensores del SLCM-N sostienen que el misil ofrecería una alternativa adicional ante una eventual utilización limitada de armas nucleares por parte de un adversario. Sus detractores han cuestionado el coste del desarrollo y la necesidad de añadir otra capacidad nuclear a un arsenal que ya incluye misiles balísticos lanzados desde submarinos y sistemas aéreos.


La disuasión regional frente a Rusia y China

El objetivo del SLCM-N es ampliar las opciones de respuesta nuclear de Estados Unidos en escenarios regionales. El programa se vincula especialmente con las capacidades nucleares no estratégicas de Rusia y con la evolución del arsenal nuclear chino, aunque las características finales del misil y sus condiciones de empleo siguen pendientes de definición.

La capacidad de operar desde submarinos permitiría disponer de una plataforma de lanzamiento móvil y con un alto grado de discreción. Frente a los sistemas balísticos estratégicos, un misil de crucero sigue una trayectoria de vuelo atmosférica y ofrece un perfil operativo diferente. Su utilidad militar dependerá de sus prestaciones finales, de la integración con los submarinos y de la planificación de las misiones.

La Armada estadounidense presenta el SLCM-N como una capacidad regional complementaria a los sistemas existentes, no como un sustituto de los misiles Trident. El objetivo es ampliar las alternativas disponibles para la dirección política estadounidense ante diferentes escenarios de disuasión.

La fase de prototipos financiada ahora deberá resolver cuestiones fundamentales del diseño del misil y de sus sistemas de lanzamiento antes de avanzar hacia etapas posteriores de desarrollo, evaluación y eventual producción.

El nuevo paquete de 743,57 millones de dólares confirma que Washington mantiene el programa en marcha y está destinando recursos sustanciales a convertir el concepto en un sistema integrable en sus submarinos. No obstante, el calendario de desarrollo y las decisiones futuras sobre producción y despliegue determinarán cuándo podrá convertirse en una capacidad operativa.

Fuente:
Ángel Luis de Santos. (11 de octubre de 2026). EEUU destina 743 millones de dólares al desarrollo de su nuevo misil de crucero nuclear .... infodefensa.com. https://www.infodefensa.com/texto-diario/mostrar/6046328/eeuu-destina-743-millones-dolares-desarrollo-nuevo-misil-crucero-nuclear-submarinos-clase-virginia